Sin vergüenza nací y espero morir.

martes, 5 de junio de 2012


La selva muerta: suicidio eterno.


Planteamientos que nos permiten morir en vida, hacen que consumas oxígeno como si existiera de sobra con toda la tala excesiva de árboles que hay en nuestra madre tierra.  De hecho, se auto destruyen con el poder de su mente, como si fuera normal justificarse en el dolor que parece nunca extinguirse, pero se lo causan a través de su subconsciente como si lo que he dicho antes no fuera cierto. A pesar de todo lo que pueden llegar a padecer en esta vida, siguen conteniendo la carencia de afectos, por ende de personas, que se fueron por motivos que no quieren aceptar, la ley esencial de la selva es continuar. Morir en vida no tiene propósito si no aprender a superar tus instintos de sobre vivencia básica, aceptas y amas tus virtudes, tus defectos, tú falta de amor y la sobra del mismo, el odio y el rencor son un espejo de las almas fallidas que no tienen cabida en este lugar, elevación máxima de complejidad, subjetividad y antropología que ni tú ni nadie puede negar.
La simplicidad de lo extra corporal, es una aptitud innata que sólo potenciamos cuando aprendemos a emanar amor y sensaciones por los poros, literalmente. Se tergiversan las cosas por falta de expresiones y conductas que al final se transforman en hábitos que nos hacen ser más poderosos, la capacidad de desdoblarse y sufrir, morir, y vivir con nuestro karma, deja de ser nuestra cruz en cuanto aceptamos que ser un espejo para el mundo, pero por sobre todo, nosotros mismos, que si nos conoce y un universo paralelo de emociones nos invita a generar nuevas posibilidades de volver a comenzar.
El tiempo no destruye nada, sólo lo transforma, sólo y sí, somos capaces de volver a vivir vidas, teniendo en cuenta cuanto hemos vivido, absorberemos y potenciaremos la simplicidad de las cosas, porque todos tenemos una esencia que nos hace ser absolutamente únicos, sólo es necesario ser un buen vividor durante esta estadía que nos parece eterna, cuando no sabemos disfrutar y aceptar la realidad, traspasar barreras que nos permitan volver a ser honestos, las células de tu cuerpo son más fuertes que las de tu más preciada muerte cerebral.
Ser producto de tu entorno, dividirlo en almas"…


Si necesitas un revolver, quiero ser yo quién te asesine, porque el suicidio a largo plazo es factible, pero no cumple su propósito. "Eres hombre".

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